d i c c i ó n

Causas


CAUSAS QUE INTERVIENEN
EN EL USO INDEBIDO DE DROGAS


 Tanto el abuso como la dependencia a las drogas son síntomas de que algo muy serio y muy profundo ocurre dentro de la persona.

 Las adicciones son la "expresión sintomática" de la angustia que padecen algunas personas que no logran descubrir caminos aptos para resolver sus problemas y que buscan calmar esa angustia a través del consumo de sustancias.

¿Por qué alguna personas se inician
en el uso de drogas?

 Los motivos son muchos y siempre están asociados unos con otros. Entre las múltiples causas algunos factores generales podrían enunciarse así, son personas que:

- Carecen de estímulos u oportunidades para utilizar
adecuadamente el tiempo libre.
- Desconocen otras opciones de acción, socialmente productivas.
- Se identifican con figuras o personajes que, directa o
indirectamente, prestigian el consumo de drogas o alcohol.
- Están desempleados o subempleados.
- Han migrado de zonas rurales a las ciudades.
- Viven conflictos permanentes en su núcleo familiar o carecen de éste.

 Si bien algunos de estos factores suelen influir en el fenómeno del uso y abuso de drogas, es importante reconocer las connotaciones peculiares que influyen en cada lugar, en cada grupo, en cada persona, el tipo de drogas, los motivos de su uso, la forma de uso que se le da en cada contexto. De esa caracterización se derivarán distintas modalidades de acción.


¿Qué factores intervienen en la ocurrencia
del uso indebido de drogas?

 El problema es muy complejo y resulta de una multiplicidad de factores individuales, sociales, familiares y culturales.  Nunca se llega a la drogadependencia por influencia de un único factor. Es importante identificar las distintas fuentes que, asociadas, explican esta sociopatología.

Factores ligados al individuo

- Dificultad para establecer vínculos significativos con otros.
- Inseguridad o negativismo con relación al futuro.
- Dificultades para recibir o dar afecto.
- Dificultades para utilizar el tiempo libre.
- Insatisfacción en sus expectativas.
- Carencia de autoestima.
- Presión negativa del grupo de pares.
- Descontento de su calidad de vida.
- Ausencia de proyectos.

Factores vinculados al grupo familiar

 La familia aporta los primeros y más importantes modelos de vida para el individuo, como así también la primera red de sostén de afecto. Por eso las disfunciones familiares pueden constituir otra fuente de factores intervinientes:

- Uso de drogas u alcohol en alguno de los miembros de la familia.
- Maltrato de los padres.
- Incomunicación o comunicación no funcional.
- Relaciones afectivas ausentes o frustrantes.
- Sobreprotección, falta de respeto e intolerancia de los padres.

Factores vinculados a la educación

 La escuela es la segunda institución proveedora de modelos y vínculos afectivos, y en tal sentido es co-responsable de la formación y crecimiento libre de los niños y de los jóvenes. Sus disfunciones aportan factores al problema del uso de drogas:

- Ausencia de un proyecto educativo que favorezca el desarrollo de valores éticos como la solidaridad, el respeto, la libertad, la responsabilidad, la tolerancia y otros.
- Actividades de enseñanza que sólo ponen énfasis en la adquisición de información.
- Falta de gratificación y motivación por parte de los docentes.
- Modelo autocrático en los vínculos institucionales y jornada escolar reducida.
- Ausencia de propuestas educativas relacionadas al tiempo libre.

Factores vinculados con los modelos socioculturales

 La serie de factores, aisladamente no explican el fenómeno de la drogadependencia, aunque asociados pueden influir en su aparición. No existen conductas individuales o grupales que se extiendan en una sociedad si no hay un modelo cultural previo que las codifique; es decir, la alarmante extensión del uso indebido de drogas en nuestras sociedades indican que existe un modelo cultural alentando las conductas adictivas.

 Es el modelo consumista que crea la "ilusión" del gran avance tecnológico el que le permite al hombre resolver absolutamente todo, que para cada problema existe un objeto, aparato o cosa para resolverlo. Este modelo cultural premia al "exitoso" y margina al que no "triunfa" valorando la competitividad e ignorando la solidaridad y el valor humano; exalta el individualismo y descarta la cooperación, enfatiza los valores materiales y olvida los valores éticos, es la cultura del tener y no la del ser. La ilusión de encontrar el éxito en la respuesta fácil y rápida a través del consumo de algo constituye una matriz cultural sobre la cual algunas personas o grupos inscriben sus conductas adictivas, buscando resolver inmediatamente sus angustias cotidianas a través del consumo de ciertas sustancias.

 El otro elemento que cierra este circuito es, obviamente, la disponibilidad de la droga. Si bien ésta varía de lugar en lugar y de época en época, resulta importante conocer que un estudio realizado en diez países de América indica que los consumos más frecuentes recaen en el abuso de drogas lícitas (alcohol, tabaco, tranquilizantes, medicamentos, etc.).

 En segundo orden de importancia aparece el consumo de marihuana, solventes orgánicos, anfetaminas, cocaína, heroína, etc., siendo el consumo de alcohol el problema más importante, ya que su uso, generalmente, es acompañado por la ingesta de otras sustancias.

 En síntesis, el uso indebido de drogas es el resultado de interrelaciones entre múltiples factores: el individuo, su historia familiar y educativa, las condiciones sociales y peculiares que lo rodean, y el acceso a la droga en sí mismo.
La drogadependencia constituye una expresión del fracaso individual para crecer en libertad, como así también del fracaso de una comunidad y una cultura que no ofrecen modelos sólidos de referencia para el crecimiento saludable de sus miembros.

 

PERFIL DE LA DEPENDENCIA

 El consumo de drogas, cuya magnitud se ha extendido en todos los estratos, obstaculiza y casi imposibilita definir el biotipo del consumidor.

 El uso de sustancias no está limitado a una minoría, clase social, grado de educación, edad o sexo; esta expansión limita la posibilidad de definir con rigor científico la etiología de la adicción o arribar a generalizaciones absolutamente válidas. Por otra parte, el individuo y la sociedad se implican de tal manera en la génesis de la dependencia, que se podría afirmar que no hay toxicomanías, sino toxicómanos.
Se deben tener en cuenta también los aspectos ligados al narcotráfico y sus implicancias.
Deberíamos reflexionar en conjunto sobre esta sociopatología a fin de comprender que el drogodependiente (adicto) no es un caso de patología humana, aunque tampoco un modelo de una forma nueva de vida.

Algunas causas ligadas al consumo de sustancias:

· Disponibilidad de drogas.
· Posibilidad económica (para la adquisición de drogas).
· Incitación o presión del grupo de pertenencia.
· Deseo de imitar las actitudes de algunos integrantes de este grupo.
· Difusión masiva de "fantasías facilistas" (propagandas del consumo).
· Impulso tendiente a intensificar experiencias, vivir sensaciones nuevas o expandir la conciencia.
· Impulso de superar las posibilidades individuales y acrecentar la necesidad exploratoria.
· Impulso de huir de la monotonía o de combatir la depresión.
· Personalidad psíquicamente anormal.
· Compulsión psicológica que exige satisfacción.
· Protesta contra los esquemas sociales o culturales.
· Escape o evasión de la realidad.
· Medio de adaptación a un sistema considerado alienante.
· Reacción frente a la presión social.
· Falta de especificidad de la estructura psicológica.
· Necesidad de conformismo (de los adolescentes).
· Reacción proselitista de la postura negativa de la sociedad frente a las drogas.
· Búsqueda de cierto prestigio o status.
· Consecuencias del proselitismo iniciado por nuevas filosofías, corrientes o religiones.
· Consecuencias de la denuncia filosófica o literaria de nuestra sociedad.
· Consecuencias posteriores a crisis sociales importantes. (Conflictos bélicos, económicos e internos).
· Búsqueda de soluciones "mágicas" a través de experiencias religiosas y estéticas.
· Deseo de incrementar los placeres, la sensualidad, el hedonismo.