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Aspectos Informativos


CONSECUENCIAS DEL ABUSO

DEPRESORES

ALUCINOGENOS

NARCOTICOS

ALCOHOL

ESTIMULANTES

Los estimulantes generalmente vienen en forma de píldoras o cápsulas, pero también como líquido inyectable en forma de sal soluble.
El consumo de estimulantes produce una sensación temporaria de exaltación del ánimo, hiperactividad, pérdida del apetito, insomnio, vigor intenso y locuacidad. Dilatación de las pupilas, sudor excesivo, temblores, mal aliento, sequedad de la boca y de los labios, picazón en la nariz y mareos.

Otros efectos del uso indebido de estimulantes son irritabilidad, ansiedad, comportamiento agresivo, pánico y alucinaciones. Pueden causar también una sensación que algunos usuarios denominan “rush”. Sin embargo, cuando los efectos desaparecen, sigue un período desagradable de depresión, llamado “crashing”; todos estos efectos se intensifican considerablemente cuando los estimulantes se inyectan por vía intravenosa o mezclados con alcohol.
Las personas que utilizan grandes cantidades de estimulantes son llamadas “Speed freaks”.

OTROS PELIGROS

Debido a los efectos acumulativos de los estimulantes, los usuarios crónicos tienden a tomarlos durante la mañana (a fin de despertarse), combinando depresores por las noches (para poder relajarse y dormir).
Este hábito interfiere en la fisiología normal del organismo y causa enfermedades físicas y mentales.
El organismo se acostumbra rápidamente, por tal motivo el sujeto necesita dosis mayores para lograr los efectos de euforia y supresión del apetito, creándose así una dependencia con la droga.

EXTASIS

Es una de las drogas más nuevas y de uso habitual entre los jóvenes; el Éxtasis o MDMA, también llamada XTC y “Adam”, de la familia de las anfetaminas y la mescalina, fue usada por algunos psicólogos, psiquiatras y terapeutas alegando fines terapéuticos. Sin embargo la mayoría de los profesionales no está de acuerdo con ello.
El 1² de Julio de 1985 el Éxtasis (MDMA) fue declarado sustancia de uso controlado del “grupo 1”, por constituir una amenaza para la salud pública. Esta droga se elaboró por primera vez en 1914 y fue usada con fines terapéuticos por algunos psiquiatras.

Su actual difusión callejera causa gran alarma ya que es usada por muchas personas con fines de “recreación”, compartiéndose en grupos que aseguran que esta droga elimina las inhibiciones y mejora la comunicación (¿?). Los usuarios no son conscientes de los efectos secundarios (muy perjudiciales); al igual que las anfetaminas, el Éxtasis es nocivo para las personas que tienen problemas circulatorios o cardíacos. Las reacciones son: transpiración, rigidez bucal (apretar los dientes involuntariamente, morderse el interior de las mejillas, etc.), visión borrosa y fluctuación de la presión sanguínea. Su combinación con alcohol es, prácticamente, letal y entre los usuarios se han producido casos de psicosis y daño cerebral.

DROGAS MODIFICADAS

Se descubrieron en California (1979), tras la muerte de dos adictos a la heroína. Cerca de ellos se encontraron paquetes con un polvo parecido a esa droga. Se produjeron trece muertes adicionales antes que se pudiera identificar la sustancia. La conclusión a la que llegaron los investigadores fue de que se trataba de una versión modificada de un anestésico llamado Fentanyl, el cual era usado habitualmente en cirugía.

Las drogas modificadas se usan principalmente como sustitutos de la heroína, pero son mucho más poderosas y de efecto más prolongado.
Estas drogas se preparan en laboratorios clandestinos y su elaboración no es costosa. Son muy potentes y se estima que los químicos de estos laboratorios alteran la estructura molecular de las drogas ilícitas a fin de obtener una droga que no esté prohibida explícitamente por las leyes.
Las sustancias modificadas tienen otros efectos extraños: en California, una de las variantes (la MPTP), ha producido síntomas de la enfermedad de Parkinson en más de 70 personas de 20 a 24 años, las cuales han permanecido rígidas e inmóviles, con posibilidades remotas de recuperación. Se las considera de inclusión como drogas del “grupo 1”.

CRYSTAL O CRANK

Se trata de una metanfetamina y generalmente tiene el aspecto de un polvo blanco, aunque puede tener distintos colores según el método de elaboración. Se prepara en laboratorios clandestinos.
El “Crystal”, también denominado “Crank” o “Go-Fast”, se puede aspirar por la nariz, pero generalmente se inyecta. Causa una sensación súbita y muy intensa durante los primeros 30 minutos, luego el usuario permanece despierto durante un período de 3 a 24 horas. En ese lapso, la mayoría no puede comer ni dormir, sufriendo además, paranoias intensas.

SINDROME TOXICO - SINTOMAS DE SOBREDOSIS

El organismo se acostumbra rápidamente a los efectos de euforia y supresión del apetito. Una dosis suficiente para superar la insensibilidad resultante puede causar diversas aberraciones mentales cuyos primeros signos incluyen hacer rechinar los dientes, tocarse y pellizcarse la cara y las extremidades, realizar una acción repetidas e incontables veces, así como la preocupación por los propios pensamientos, sospecha y la sensación de ser observado. El síndrome tóxico resultante de la ingestión continua de dosis elevadas se caracteriza por un estado de paranoia, con alucinaciones auditivas y visuales.

Los síntomas de una sobredosis “subletal” son mareos, temblores, agitación, hostilidad, pánico, dolor de cabeza intenso, enrojecimiento, dolor torácico combinado con palpitaciones, sudor excesivo, vómitos y dolores abdominales. Sin la atención médica inmediata sobrevienen convulsiones y colapso cardiovascular, seguidos de la muerte. Por otra parte, el peligro del uso de estimulantes aumenta con el esfuerzo físico, ya que el poder letal de los mismos se debe a sus efectos en el sistema cardiovascular y regulador de la temperatura corporal. Se han producido casos fatales entre atletas que habían tomado una cantidad moderada de estimulantes, al realizar esfuerzos extremos. La supresión de los mismos ocasiona, en los usuarios crónicos que toman dosis elevadas, una profunda depresión, apatía, fatiga y trastornos del sueño (“Hang over”). El síndrome de abstinencia inmediato puede durar varios días, persistiendo durante semanas o meses un estado de ansiedad, tensión abrumadora y tendencia suicida.