El tema de las adicciones ya no es un asunto privado ni exclusivo de las Instituciones Sanitarias. Está
vinculado a los modelos de vida, los valores, el sentido de la existencia
y las actitudes frente a la realidad problemática o displacentera.
Es por lo tanto, un problema humano-social. La conducta adictiva responde a "agentes policausales", no radica en las sustancias químicas ni en las actividades específicas, se encuentra en nosotros mismos. "La causa está dentro nuestro", y para poder vivir con ella, la cual ocasiona disconformidad, buscamos algo "afuera", que en forma fácil y rápida nos permita cambiar de estado de ánimo. Esto
permite centrarnos en el enfoque del desarrollo del aspecto omnipotente
de la personalidad y de su cosmovisión, el cual tiene repercusión
en la elección de "instrumentos externos", muy complejos,
justamente, por ser el corolario de las vicisitudes de esta relación
adentro / afuera. Dichos
objetos pueden ser muy variados (chupete, sonajero, sábanas, juguetes
móviles, etc.), éstos, por favorecer la transición
que hace el niño entre sus padres y la sociedad, y el mundo exterior
a la familia, han sido llamados "objetos transicionales". Son
el resultado del desplazamiento psíquico realizado por el niño,
quien dirige su interés de los padres hacia otros objetos.
Para
las investigaciones científicas hay tres factores fundamentales
en las causas que originan adicciones: genéticas, estrés
y abuso crónico de sustancias que desbalancean el organismo. Para comprender las adicciones desde este punto de vista, debemos comprender primero como el Sistema Nervioso regula sus actos. Si una señal corporal le dice al cerebro que existe una necesidad, éste libera un neurotransmisor (información química) que origina un acto que llenará o solucionará ese conflicto. Endorfinas, encefalinas y dopaminas son tres neuropéptidos que se producen en el tejido cerebral y que al ser emitidos en el espacio interneuronal se adhieren a específicos receptores, y sólo concuerdan si las moléculas tienen la exactitud necesaria. Por eso se usan imágenes metafóricas como: "el neurotransmisor es una llave que abre la puerta del receptor". Algunas investigaciones científicas han encontrado una marcada asociación entre un defecto específico en el gen receptor de Dopamina 2, llamado el gen gratificante, y severas adicciones múltiples y polifacéticas. Personas con este defecto genético poseen menos receptores de D2 en sus centros gratificantes, y es alto su riesgo de presentar conductas adictivas. Actividad
normal de neurotransmisores La
primera neurona (pre-sináptica) produce cantidad adecuada de neurotransmisor
que bajo estimulación es vertido en el espacio interneuronal (sinapsis). Actividad
cerebral química en estado La
neurona pre-sináptica produce la cantidad y calidad adecuada de
neurotransmisor para llenar el área receptora post-sináptica
gratificante, pero la introducción al organismo de sustancias adictivas
trae ciertos cambios: Uso crónico de sustancias adictivas El uso reiterado de estas sustancias interfiere con la producción de neurotransmisores y bloquea los receptores de las zonas gratificantes; paralelamente aumenta el número de receptores post-sinápticos y como la cantidad producida por el cuerpo de neuropéptidos baja y los sitios receptores aumentaron, la persona necesita subir la dosis de la droga para obtener los mismos niveles previos de hiperexcitabilidad y euforia. Estado de privación de drogas Cuando
el agente adictivo es suprimido, la neurona comienza a producir cantidades
mínimas de neurotransmisores otra vez, pero las encéfaloquinasas
destruyen la mayor proporción. Adicciones y Nutrición El uso de sustancias adictivas reduce la cantidad y disponibilidad de varios neurotransmisores:
Brindándole
al cuerpo ciertos aminoácidos, vitaminas y minerales precursores
biológicos de los neurotransmisores deficientes, podemos ayudar
al organismo a formarlos nuevamente y almacenarlos.
Los neuronutrientes son colaboradores en el proceso de recuperar la salud, pero la terapia debe abarcar otros aspectos: físicos, psíquicos y espirituales también. |
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